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Soplar y soplar. Esa es la gran técnica para que los hermosos remolinos mezclen sus colores gracias a sus vueltas. Quién no disfrutó de este sencillo juego cuando era niño.
Ahora puedes hacerlo en tu casa con los más pequeños. La educadora de párvulos de la Universidad Central, Pamela Huerta, nos dice cómo.
Qué Necesitas
1 cuadrado de papel del mismo tamaño (cartulina o papel metalizado)
1 varilla
1 chinche grande
Tijera
Pegamento
Manos a la Obra
Toma el cuadrado y en cada esquina traza una línea en dirección al centro
Con la tijera realiza cortes en la línea sin llegar hasta el centro. El cuadrado quedará compuesto por 4 triángulos unidos en el centro.
Toma un extremo de un triángulo y dóblalo cuidadosamente hacia el centro. Si tomaste el extremo derecho deberás hacer lo mismo con los otros tres.
Una vez que tengas las puntas listas corta un pequeño círculo de papel, pégalo en las uniones de las puntas (centro) y finalmente pon el chinche sobre este círculo, para asegurar que las puntas no se abran.
Finalmente, instala por la parte trasera del remolino la varilla. Puedes afirmarla con las puntas del chinche.
Si no tienes una varilla o chinche, puedes atravesar el remolino por el centro con un alfiler y colocar por la parte de atrás una pajita o bombilla, que también debes atravesar con el alfiler. Para que éste no se salga, coloca un trozo de goma de borrar como tope.
Si quieres tener un remolino multicolor puedes hacerlo utilizando dos cuadrados de colores distintos. Debes colocarlos uno sobre otro y que calcen perfectamente. Así, al momento de doblar las puntas te quedará de dos colores.
Pero si lo que quieres es tener un remolino de muchos colores o diseños, puedes pintar un cuadrado de cartulina blanca con témpera o lápices de colores, y una vez que esté listo puedes cortar y doblar.
Ahora, sólo debes soplar.